Es una noche de luciérnagas
Las estrellas vuelan
El cielo se hace rojo y violeta
Nos despierta el aroma a chimenea
Todo es distinto
Pero nada ha cambiado
Las bestias rugen en las sombras
Hay crujidos de ramas por doquier
Las parturientas emergen de cada corteza
Y la tierra no oculta
Su dejo de melancolía
Imaginando
Lo que pudo ser
Este infinito ardor







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